la felicidad Enero 9, 2008
me estoy leyendo “en tiempo de prodigios”. Voy haciendo piquitos en las páginas que tienen cosas que me gustan
“en los hospitales, frente a los medicos, hasta las personas más energicas sufren una curiosa variante del sindrome de Estocolmo, sentimos que la vida, la nuestra, o la de alguien querido está en las manos de esos seres de bata blanca, y que sólo de su voluntad depende que cada historia tenga o no un final feliz”
habla de lo díficil que es soportar la tristeza cuando uno ha sido o es muy feliz, bueno no sé… no sé como explicarlo
le he dicho a mi padre que hemos tenido mucha suerte, pero que claro que cuando te lo dice la gente (cuando le cuentas que tal va y todo eso y dice “que tenemos suerte”) tú piensas: si, mucha suerte… y piensas que no le regalas a nadie esa suerte, pero que si que tenemos suerte
me hago un lio
mafalda esta paseando por aqui al lado, ya tenemos internet, un carro lleno de cosas de comida y de todo tipo, tenemos hasta una ranchera para mudar los millones de cajas que quedan en casa de no cari
tenemos cama
y salimos a mirar cortinas como unas pardillas y preguntamos que son unos visillos y si nos pueden poner los estores… y yo tengo un lio entre naranja o verde
y hay cajas por todas parte
y una bañera con cortina de colores, que cuando me meto dentro se para un poco el tiempo y me acuerdo de toda la ilusión que me hace todo esto…
es como ser una matriuska, una que esta muy contenta, dentro de una que esta muy cansada, dentro de una que esta triste porque hace mucho tiempo que no es feliz feliz…y de pronto un día en un segundo me doy cuenta que soy feliz, es un segundo luminoso como ayer en nuestra ducha y después me quedo con resaca de felicidad y me vuelve la pena más grande
es como cuando estas muy enamorado y te dejan y no puedes dejar de pensar en esa persona y en lo felices que erais
pues a mi me pasa igual pero con mi propia felicidad. Y aun así sé que soy mucho más feliz que gente que tiene sus vidas intactas, gente que no es consciente de que los padres y las madres se mueren y que a veces también hay cosas peores que morirse, gente que no sabe que lo peor de todo es saber que somos capaces de aguantarlo todo
creo que a veces, solo por rebelarme contra esa verdad en mayusculas, me da un ataque de pena… como si no fuera capaz de aguantar esta “suerte” que tengo.
pero joder lo peor es que hasta en esos momentos, lo peor peor es que incluso esos días asquerosos no dejo de ser consciente de que es verdad que tenemos suerte.
joder que asco. Con lo “feliz” que seria yo siendo una simple, y nada no me sale
o mucho mejor siendo una insconsciente cualquiera
myu si me lees ¿a qué tú me entiendes? Somos unas infames que le vamos a hacer