Abril 8, 2008
me metes la mano por la camiseta (a las 8 y media de la mañana) y me untas el cuellecillo de reflex, y me voy al colegio
y pienso que los días son así, a veces no soy feliz, vale… y a veces tengo miedo, vale, y me duele el cuello y tú sabes que tardaré infinito en ir al fisio, en devolver los libros de la biblio en todos esos puntos suspensivos que siempre llenan mi agenda
y hay noches que nos reimos como locas y otras (como anoche) me duermo sin sentirlo y nisiquiera me despiertas con 300 besos
y a veces la comida esta muy rica, y otras las madalenas experimentales se derriten y se queman y es un asco
y qué más me da…
mientras estes me acuerdo perfectamente de como se respira
y eso es un montón
Simplemente genial
jijiji… la repostería es lo nuestro, sólo que la receta venía mal y por eso las pequeñas madalenas se transformaron en el monstruo horrible que desbordaba bandejas y hacía salir tanto humo del horno…
es guay vivir contigo
(y no pongo cosas más cursis porque si no van a pensar que somos unas empalagosas, ya te las digo cuando llegues, jiji)
300 besitos
hUY, acabo de falsificar tu identidad en el comentario de arriba… es lo que tiene escribir desde el mismo ordenador, jeje, perdón
es tan de verdad todo lo que cuentas, qué bien Elenita, qué bien.
Besos mil
“mientras estes me acuerdo perfectamente de como se respira”
Puf, me encanta esta frase. Un beso.
llego al blog por un link, me gusta el título (me ganan las cosas verdes) y me deslumbra el post. precioso.
Y no prefieres acordarte perfectamente de esa mano por debajo de la camiseta? Lo digo porque respisramos por acto reflejo y, así, podrías recordar más cosas aún… besos!
Guau, pues un montón es casi como infinito…
Un abrazo.
rake… ay podiamos quedar ¿ a qué si? muchos besos
luna, bienvenida me alegro que te guste
gasolinera, estuvimos cerca de tu establecimiento y me acorde de ti…¡vivan las manitas de debajo de las camisetas!
meike, ufff un montón