por fin me he puesto a ordenar el ordenador… que extraño, verdad? los ordenadores debían ser ordenados de serie, pero no..
he borrado archivos sin piedad, chas chas chas…
hasta que he llegado a la carpeta que ponía post.. y entrar ha sido volver a destapar una caja, que tenia atada con un lazo rojo.. y ha aparecido la pequeña señorita smorreword y la vida en Finlandia, y las secuestratardes y más cosas aún, y la intensidad, y las chungas, y las estrellas y si no tuviera bastante con mi peculiar y prodigiosa memoria
(no me olvido nunca de casi nada, de lo importante, eso sí jamás devuelvo un libro en su fecha a la biblioteca y no sé ni en que día vivo)
siempre quedará en mi, la plaza que cortaba la cara… hoy ya no es 26, quizás esto habría que haberlo escrito ayer…las sabanas con naranjas, la srta smorreword y mi iglesia (que siempre será mía)
tengo muchos colores por dentro.
tengo miedo
yo no sé medir… acabo de decidir que no voy a medir nada, nunca… ya hace mucho que me di cuenta que no iba a ser como las guiris, que nunca seré perfecta, que seguiré pensando siempre que llego a tiempo (aunque sea físicamente imposible)
hace un tiempo, escribí esto…
Y ver que el mundo acaba de dar otra vuelta y me volví a desdecir de un yo nunca… con el tiempo aprendo a no decir yo nunca, sin embargo los yo siempre siguen siendo validos…
El yo siempre te querré es verdad… aunque el amor se tenga que reducir y esconder en una caja y atarla con nudos de recuerdos, aunque sea un querer improductiva ¿alguna vez el querer es improductivo? Pues si, a veces… a veces es como un mensaje al espacio que nadie recoge (pero que sigue y sigue flotando flotando y flotando en una orbita cementerio _ si yo también leí Beatriz y los cuerpos celestes – y quizás un día llegue a su destino. Y lo sienta como una vibración invisible.
mi yo antigua me viene a dar consejos…
me da miedo ser mayor, no ser mágica nunca más, ser como todos, me da miedo olvidarme de las cosas que no se ven, me da miedo perderme ahora que me voy a ir a buscarme
me hace ilusión también la vida desordenada, ser mi jefa por primera vez
me da miedo que pasen los días y no se me encienda la lucecita y que un día haya aprendido a ser normal y que esté la luz apagada y que no me acuerde.
se enciende muchas veces, cuando el superyo se queda sin cobertura, he descubierto que puedo dejar la tecla encendida, pero en cuanto vuelve la cobertura dejo de presionarla… pero acabo de decidir que voy a apagar el superyo, hasta que sea…
nadie te libra nunca de llorar
ni de sufrir
así que para que librarnos de sentir…