empezar a cantar un canción

acabar por otra

cansarse de bailar

que j se baje el pantalón y enseñe el culo, meadita de la risa

que y gire hasta marearse

pelear contigo, de broma eh pero tomándome muy en serio lo de tratar de ganar (algún día lo consigo, verás)

hacer bizcocho o madalenas (o tortilla o huevos fritos – un rayo de sol o o oh- o gulas – gulaaaaas-)

levantarse tarde (bueno esta no es verdad, aquí el tarde no existe) despacio (despacitooo)…asustarte porque salgo de la cama para darte un beso

hacer videos de amor con Y

grabarles cuando juegan (al cole claro y J castiga a los que se portan mal y pregunta a Y ¿cómo se ha portado pepapig? faaaataaal.contesta él y yo desde la puerta sigo grabando

hablar con excompi, con 200 interrumpciones, decirle que he visto el parto de la yutuber esa (¿cuántos hijos tiene ya? me pregunta ella) y que he llorado, normal me contesta…y al segundo hablar de libros y de que el perro tiene chungo no sé que biliar y que ella nos cuida las gatas y de porqué los xy tiran objetos por los aires y las xx montan dramas que requieren frases largas (yo negaré que observo estas diferencias, pero sí las observo)

hacer la compra online y acabar viendo el documental que empecé hace dos semanas (ponerles los dibujos para que me dejen acabar)

comprarte un libro (ssishh)

escribir un cuento… encontró? es junto o separado? caravana es con b o con v? y que Y vaya a por un lápiz y un papel para él también, con v o con b?

cocer patatas (comer chuches de secreto)

mirar la hora y pensar que en 3 horitas vienes, montarme películas (hoy se duermen pronto y yo no, hoy vemos una serie o no)

acordarme de que mañana vamos al parque de bolas y no, no me apetece nada volver a trabajar y sustituir todas estas felicidades pequeñas, aunque la sonrisa de R desde arriba del tobogan, también cuenta como felicidad pequeña…y J seguro que trata de desmontar algún artefacto y L va a flipar en colores….

ser feliz aquí, ahora…que es la vida que tenemos

J me pregunta qué escribo y a quien

os escribo a vosotres, a mi, para recordarme que la vida pequeña es preciosa y que soy muy muy afortunada

(J ya sabe leer y me está leyendo por encima del hombro, mientras Y casi me ahoga con una lana que m pone en el cuello, es el dr Y experto en ahogar madres mientras se caga encima…si esto no es ser feliz, pues yo no sé)

 

 

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J, cumples 6

mi número favorito, la edad a la que siempre he pensado que querría regresar, la de la inocencia y la palabra, cuando las letras se transforman en cuento y empiezas a ser capaz de escribirte, ayer te leiste tu primer libro (largo) tú sola, así de una sentada y escribiste en la portada (por sugerencia de A) eL primer libro que me leí

J, cumples 6

a veces eres muy yo

pero sé que no eres yo

pero es difícil, se te caen las gafas como a mi, ves igual de mal que yo (congenitamente igual vamos), se te escurren las horquillas como a mi…cuando te enfadas en tu rabia veo la mia (la mia que no sale así como así, pero a veces me desborda), en tus celos veo los mios, en tu mamamamamama veo el mio, en tu miedo a que me vaya veo el mio a que me dejaran sola, te dan miedo (cada vez menos eh) a los perros, en tus peleas con la bici recuerdo las mias (con aquella que nunca nadie me bajó a la calle y que acabaría no sé dónde)

pero no, no eres yo

y yo si bajaré tu bici a la calle

y te diré que no dan miedo los perros

y te apuntaré a natación y a campamentos

y guardaré muy dentro de mi este miedo, a que seas tan yo, que seas tan poco feliz como lo fuí yo

porque después de los 6, vinieron los 7 y los 8 y enseguida dejo de ser fácil ser muy yo, enseguida ser yo empezó a ser algo complicado, ser yo era ser rarita

Hoy hablaba con la mamá de U y la mamá de A, ellos ya nadan y montan en bici, son más peques que tú, mamadeU me ha dicho “Bueno pues tu sobreviviste, no?”…y sí, sobreviví sin duda pero a veces no vivi, a veces apretaba un botón interno “piloto automático” y cerraba los ojos cuando se metian conmigo, a veces quería dar un salto y llegar al futuro…en el futuro es más fácil volver a ser quien quieras, es más fácil decir que no buceas porque llevas lentillas, que no tienes bici y ya está…

mis miedos son mios

tú no eres yo

mi deseo para ti este año, es que nunca quieras saltar años, que nunca pierdas esa inocencia con la que decias el otro día en la playa “me encanta escalar, he escalado súper bien, soy una escaladora super buena de 5 años”, siempre serás buena en aquello que a ti te haga feliz

y no, no eres yo

no quiero que seas yo

pero súbete las gafas de vez en cuando*

*aunque sisshhh secreto, un día a alguien le encantarás con las gafas caidas y te mirará con amor, como A a mi y te dirá J, cariño súbete las gafas (e igual, quizás, ese día te acuerdes de mi)

 

Chicamutante ha sido madre, por fin desafiando los noes, los pronósticos imposibles y las palabras largas, ahora nos comparte su mundo de pequeñas cosas y nosotras (ese grupo surgido de la casualidad, en el que al final también acabaron llegando todos los pronosticados imposibles) le contamos…pues yo hacía x o yo hacía Y

no puedo evitar que los recuerdos verdes lo invadan todo, aquellos días de aquellos meses primeros, donde comía en la cama mientras miraba a J, donde un día manché la mochila de huevo frito (se lo he dicho a chica mutante, ponle la capucha siempre que comas con ella encima) y me dio un ataque de risa, aquellos días de aquellos meses desordenados, paseábamos por el parque a las horas en las que se iban los niños (bien) y sus cuidadoras, yo le hablaba sin parar: aquí un árbol, aquí una ardilla, aquí mi corazón, aquí mis miedos…creo que nunca le he hablado tanto a nadie, un día le di un coscorrón con el marco de una puerta y me dio tal llorera que tuve que llamar a excompi (ella se acuerda y yo me acuerdo) para acabar riendo, mientras la miraba dormirse chorreando leche, mis canciones inventadas, dormir con ella bajo el brazo y la minicuna repleta de ropa por doblar, enseñarle a hacer lentejas mientras ella se dormía en el carro, pasear por las tiendas y explicarle: aquí comeremos helado y aquí tomaremos pizza (como hacemos ahora cuando llega la feria del libro), comprarle cuentos (por fin mi excusa perfecta para comprar tantos cuentos preciosos)

Era tan fácil ser feliz

luego vino el amor y el desamor, el entender que a veces no es amor aunque lo parezca, el saber que si duele hay que irse, más de una vez y de dos y de tres, he querido borrar eses meses, con pepita grillo se lo decía “me siento culpable”… ahora que ha llovido mucho, ahora que me he perdonado y que he entendido que soy (siempre, hasta cuando no lo soy)la mejor madre posible, ahora sé que me pierdo con facilidad, ahora sé que me perdí y en el camino de encontrarme apareció de nuevo la felicidad verde, la más fácil del mundo, mi niño sonrisa…

y volvieron los días eternos, en desorden feliz, tú mi pequeño sonrisa, al que nunca pude hablarle tanto, pero no dejé de tocar ni un segundo, mi pegatina número 2.

ahora crecen

parpadeo y crecen

J va a cumplir 6

Y va a cumplir 3

el mundo (que está lleno de personas, pero también de lo que leemos, de lo que oímos, de lo que todos saben menos tú) me devuelve mensajes de “recuperar tu vida” “ser importante” “ponerte primero” “ser mujer además de madre”, esos mensajes se juntan con los de ” hacerlo bien ” “ser responsable (RESPONSAAAAABLEEEE…. si son buenos eres responsable y si son malos también, si son torpes o si son listos ¿sabéis que la inteligencia se hereda de la madre? eso dicen y dicen que al final todo es “culpa” nuestra”)

el mundo se olvida mucho de decirnos, lo que ahora le decimos a chicamutante

disfrútala

llena de recuerdos verdes su vida pequeña y la tuya

no falla, siempre que nos cruzamos a alguna persona mayor (mujeres sobre todo) nos miran con cariño, muchas veces volvemos del parque (tardando una hora en un trayecto de 10 minutos, culpa de los palos, los palinos, los arbustos y esas cosas que se interponen en nuestro camino) y suelen decirnos ” yo tuve 2 o 3 o 4, son lo más bonito del mundo”

 

 

la tiam ha cumplido 68 años

el otro día lo decía con una voz entre emocionada e incrédula, se le notaban las ganas de llorar bailándole los ojos.. Ella que siempre ha esperado el amor, no sé porqué me acordé de mis empeños frustrados en aprender a volar cometas, me he comprado unas cuantas y siempre ha pasado lo mismo, se enredan, no vuelan y yo acabo perdiéndolas y esperando que un día venga la cometa perfecta, el día perfecto y entonces sí, entonces aprenderé a volar cometas… Ella igual, será cuando cumpla 40, será a los 50, será en este viaje, será… siempre buscando la suerte en las cartas de las adivinas, siempre buscando lugares dónde encontrar eso que no dudaba que fuera a aparecer y ahora, ahora veo en esa lágrimas que no llora que ya sabe que volar cometas no siempre es posible, a veces el viento va en contra…

Alomejor yo no consigo volar nunca cometas, aunque sí que conseguí aprender a montar en bici, me hice aquel piercing que me daba miedo… habrá infinitas cosas que no conseguiré y otras que sí, apostar todas las cartas de la felicidad, y poner en suspenso la felicidad actual, a un sólo número, es muy peligroso…

Ahora creo que la felicidad es intentarlo, es agarrar la cometa y correr a lo loco por la playa, reírse de los enredos (o enfadarse), sujetar lo bonito, no rendirse a la primera, pero no olvidarse de que el objetivo es estar aquí, donde estamos.

Y, J y A, se rien en la cocina, versionando una canción de modo incomprensible…guardaría sus risas en un bote, para esos días en los que me olvide de la playa y de lo importante, ojalá pudiésemos abrir el bote de las sonrisas siempre que hiciera falta

Dice tiam que su vida es una mierda y yo pienso en todos los botes de risas que abriría delante suyo, en todos los viajes, momentos, ilusiones, ataques de risa, enfados, en toda la vida que desprecia esperando que venga ese amor romántico que le predijeron siempre…. Alomejor el amor de su vida es ella, alomejor solo tiene que pararse y mirarse

Mi vida sin A, sin J, sin Y….me cuesta imaginarla… quiero pensar que sería bonita también, porque sería mia, porque eso es algo que nunca nadie podrá robarnos, que nuestra vida sea nuestra

estas mismas que pisamos, todos los días

seguirán y no estaremos nosotras

casi siempre que vuelvo sola (pero con les niñes) y tarde a casa, me invade esta sensación triste/melancólica de estar en el barrio, volví hace 3 años, un poco antes de que naciera Y, me compré esta casa, J empezó el cole, muchas cosas que construyen un barrio, mi madre se mudó al lado y es un lujo que a veces molesta, pero que casi siempre reconozco como una suerte, el barrio sigue parecido a siempre, no muy limpio, no muy bonito y muy lleno de tiendas que cambian cada dos por tres, el barrio que a veces me recuerda a mi yo adolescente, a veces paso por el banco de invierno dónde hacíamos los recreos en COU y también por el banco de verano (en uno había sol y sombra, respectivamente), cuando me acerco a casa de tiam y miro su trocito de cielo (que es mi cementerio particular, donde ir a guiñarle un ojo al lele y a la yaya) me imagino asomada a la ventana, comiendo pan con azúcar y también si me esfuerzo un poco, veo a mi madre con mofletes, coletas y calcetines altos y a la tiam y a la tiarubia escondiendo tesoros (papeles brillantes de los caramelos) entre el barro (que yo ya conocí asfalto), en el portal que he conocido muy diferente puedo ver a mi padre y a mi madre besándose aprovechando cuando se apagaba la luz, por aquella calle la fábrica de patatas del abuelo y me acuerdo de la historia de cuando nacieron los mellizos de tiaT y él dijo “Dos!!!a quién se le ocurre, que mujer más ignorante”

Yo he construido unas rutas nuevas, el parque, al que no recuerdo haber ido yo de pequeña, pero al que Y y J irán hasta que se aburran, un día A perdió la cadena de bolitas y al día siguiente estaba allí (un milagro cotidiano), un día J y Y montaran por la pista (y alomejor yo también) sin rueditas y a lo loco.  Coger el bus a la quinta, donde quizás un día estén las cenizas de mi padre, la frutería de enfrente del cole, el super pequeño (y la cajera de los gatos que es apasionada de Egipto  y le cuenta a J cosas de faraones), el super grande (y la frutera que alucinaba con que Y tomara teta aún) y el super mediano, que a mi no me gusta pero A siempre acaba yendo y trayendo justo lo que falta. Nuestra casa que se ha ido llenando cada vez más, primero vino nuestro Y con su sonrisa permanente y con él las mantitas y los juguetes de chupar y tirar, que ya no nos valen, luego llego A primero un día si y otro no, luego un día sí y otro también, luego llegaron las gatas, con su imperio de silencio, tienen también sus lugares favoritos, A siempre encima de alguna ropa o bolso, C en lo alto del sofa o en su mansión, y los libros se multiplican por todos los rincones (y los zapatos y las pelusas). También conocemos a los vecinos y ellos a nosotras, somos muchos pero siempre coincidimos con algunos, el señor mayor tan amable, me recuerda a mi abuelo tanto que a veces me dan ganas de tocarle la mano, el cubano que llama a J “la rubia más guapa del edificio”, la vecina de los perros y la vecina sorda que nos mata de sustos cuando se asoma a la ventana (baja la persiana -dice siempre A  y yo siempre lo olvido). El bar de las bravas número 2, que sospecho nos va a gustar más que el número 1, ya le he dicho a V que lo hemos testado y que está muy bien.

Si voy por la calle de las tiendas, pienso en tiam. Mi tío tiró sus cenizas por la calle porque era por donde le gustaba pasear a ella y a mi me parece bonito, la calle A no es el mar o un lugar así, pero sé que a ella le habría gustado y se habría reído con su risa esa, la de ponerse roja “Aquí me habéis tirado entre el zara y el mercadona, a quién se le ocurre”

y vuelvo de noche, cansada, echando de menos a A, echando un poco de más a los niños (a los que les quedan 200 baterías de pila aún ), pensando en que por aquí quizás caminó mi madre hace mucho tiempo, pensando en qué recuerdos tendrán J y Y, odiaran el barrio como nocari? que se hizo hipster y se fue para no volver, se irán y volverán? Cuando vuelvan, estaremos nosotras todavía aquí?

A dice que le da igual el barrio donde vivir, mi madre siempre mira pisos para que yo me mude o para mudarse ella o para especular (como si pudiésemos o quisiésemos, que es lo último que me apetece a mi), me dice “uy tu piso ya vale mucho más” y yo pienso “claro, antes era un piso vacio y ahora tiene besos, llantos de bebé, risas, contracciones de parto, más risas, abrazos infinitos, muchos llantos, amor, deseo, sexo, fotografías, lentejas y arroz, tortitas!! paredes sucias de pintura y de vomitao (esto podíamos ahorrarlo, pero la verdad es que ahí está), más abrazos, risas, guerras de cojines y cosquillas, pinturas, dibujos, imanes en la nevera, listas que no se cumplen, menús de colegios que no se miran, carreras, pelotas, piezas de lego que seguirán apareciendo por los siglos de los siglos, ropita que ya se quedó pequeña, amor..

un día está casa será sin nosotras

y el barrio

y las tiendas

y el cielo ese loco y bonito de Madrid

un día será, deseo una vida bonita y verdadera para Y y J, también larga y sana, espero que un día recuerden ese piso pequeña en la que vivieron (no sé aún cuanto tiempo, quizás toda su vida hasta que decidan vivir juntos e invitarnos a arroz, como dice Y), que no hace falta que se acuerden de cuánto era la hipoteca o del color de la cocina (verde!) pero que se acuerden de lo demás, que recuerden quizás (aunque sea por que lo lean aquí) aquella cama que fue de 2, de 3 y de 4 y luego otra vez de 3 y espero que algún día,  de 2 de nuevo y que recuerden que jugábamos al tren por el salón y que la locomotora era el paquete de pañales, que recuerden las tardes de pintar camisetas con A y a J haciéndose la vivaldi (la vivalda ha dicho hoy Y)

Hoy me recuerdo a mi misma (para apachurrar un poco la tristineza esta que ha venido sin permiso o para reconciliarme con ella, quien sabe) que hasta cuando creo que no hago nada, hago esto

fabricaros recuerdos

 

 

 

 

hoy ha venido la madre de L

L tiene 6 años, es la primera vez que está en un cole

me gusta hablar con las madres, (a veces son padres, pero casi nunca), normalmente tengo la sensación de que es todo muy fácil y muy difícil a la vez

me ha contado que tenía depresión cuando se quedó embarazada de L, que cuando nació pensó que era su culpa, que sabe que tenía que haberle llevado antes a terapia o a algún sitio, que está muy cansada (eso me lo ha dicho muchas veces), que trabaja todo el día y que tiene la sensación de que ha tenido 40 hijos, toda la vida cuidando

que quiere trabajar menos y estar por las tardes con L, que sabe que tienen que hacer otras cosas, que quizás araña y pega porque se aburre…

ayer me llamó la madre de R, que no quiere venir al cole por las mañanas, me preguntaba si había pasado algo, la mamá de R se preocupa infinito siempre (normal)

hoy cuando caminaba hacía el cole pensaba, ¿si me tocara la lotería qué haría? pensaba en tiempo, mucho tiempo, en sacar a J y Y del cole y buscarles una escuela libre de verdad y en viajar todes en la caravana, como esas familia que miraba ayer A, en que mi madre dejara de pensar en si tiene dinero o no para comprarse algo, comprarla una casa en la playa y comprarle la tranquilidad de todo está bien.

y vuelvo a pensar en lo que decían en la sectal el otro día, todo es amor y dolor, buscar el amor, evitar el dolor, me vuelvo a prometer a mi misma que voy a tener más paciencia con mis niños…que cuando A vuelva a tirarme media clase por la ventana respiraré hondo antes de quitarle de ahí, que seré más valiente con mis miedos o que seré cobarde y me los perdonaré, que respetaré mis nuditos de dentro, que encontraré tiempo para leer ese libro, para ver esa peli, para abrazarnos más rato antes de dormirnos, que leeré más con J y que le comeré más los pies a Y (ahora que aún se deja)

que no pasa nada si hoy no he hecho la comida, si O ha visto un rato la patrulla canina y si he usado el rato de trabajar para escribir esto.

fácil es mirarnos

fácil es cerrar los ojos casi dormida

olerte

sentirte

buscarte

pensarte

yo querría pensar que todo debería ser así

hacer fiesta cuando se derrame el colacao y se acabé el papel higiénico, reirnos en alto de la gripe y los virus, que el pelo crece y siempre se puede cenar tortilla (o yogur o chocolate), que todas las catástrofes se arreglen un segundo antes de dormir, no perder de vista la suerte de tenernos, la suerte de existir en este rincón del mundo, con todos nuestras cosas dificiles (la mayoría vienen escritas en mayúsculas en algún lugar entre el cerebro y el corazón)

permitirnos ser

llorar

reír

enfadar

me dan ganas de llorar porque suena el timbre y no quiero salir de clase, porque no quiero que nadie me vea llorar, porque no quiero llorar, no quiero ir al parque, ni contar cuentos, ni hacer que lo difícil sea fácil

hoy quiero no ser un ratito, llorar en el sofá hasta cansarme, tener miedo, ser pequeña o no, no ser, que J y Y me dejen no ser un rato

no puedo

así que escribo

me limpio las lágrimas y me pongo el abrigo

Y me espera con sus besos calentitos y nuevos

me dirá que le da pereza ponerse el abrigo

llamaré a excompi y me quejaré de que seguimos sin velcro

pararemos en el super “cómprame algo” dira Y, pan y detergentes y cebollas (para hacer las patatas con caldito que ayer no hice- con la consecuente guerra interna en los mundos de J)

Correremos cuesta abajo (y arriba) a por J

no me dará besos y dirá que tiene calor mientras lanza el abrigo

iremos a por un paraguas para Y

Me olvidaré de todo un rato

así es la vida de fácil

no quiero ser adulta

cuando estoy enferma y tengo que pedir ayuda

cuando me duele algo y tengo que tragarme las lágrimas y fingir que no pasa nada (como ahora que quedan 20 minutos para comer y sigo sin ser capaz de salir de clase)

cuando no entiendo el mundo

cuando no entiendo el amor

cuando siento que me hacen daño

no quiero ser adulta y entonces algún mecanismo por dentro hace clack, y me vuelvo pequeña y vuelvo a estar atrapada en mi habitación, con la hoja en blanco y los colores, pensando que dibujo hacer para pedir perdón, porque algo habré hecho mal, me quiero enfadar y no me sale, me quiero enfadar y me sale regular, me quiero enfadar y me duele y me dan ganas de tirar objetos como hace R cuando está enfadado (Y yo que le obligo a recogerlos y le digo que no tire cosas, vaya coherencia la mía), me quiero enfadar y me da taquicardia, me quiero enfadar y me enfado, pero me duele y como no sé quedarme en el enfado enseguida acabo triste, llorando y queriendo huir…

me quedan 10 minutos

tengo 10 minutos para llorar y ser pequeña, que luego toca cuidar, siempre toca cuidar…

a veces me imagino que me siento en el suelo y digo

ya está, no cuido más

y me pongo a llorar

hay días que reniego de la adultidad, luego recuerdo que ser niña no se me daba mejor, que cuando eres pequeño tus problemas son grandes, que cuando tienes miedo de peque a que no te quieran sigues teniendo ese miedo de mayor, que de mayor a veces sabes decirte a ti misma que no te van a dejar de querer y que de mayor sabes quererte mejor (algo, un poquito, hay días que hasta mucho)

entonces soy capaz de tocarme un poco el pelo, de acariciar a elena pequeña, de subirle las gafas, limpiarle los mocos, desenredarle el pelo (vaah no eso no, a quien quiero engañar)

 

 

ese día habreís crecido

quizás pasen muchos y muchos años hasta que algo (o alguien, un alguien pequeño) os recuerde que las hojas son un tesoro..

llevo 3 días sin móvil, lo que hace 20 años era normal..ahora es como estar sumida en cuéntame y oye, no se está tan mal..me he dado cuenta que miro más las cosas, los árboles, las hojas, en el camino hacía la guarde ya no me doy prisa en ir corriendo porque la app del mal me dice que el bus llega en 11 minutos (ni 10 ni 15…11 y ahí yo corriendo), sino que voy andando cómo puedo y al volver igual, si llego tarde al trabajo tengo que respirar y asumirlo, porque tampoco puedo llamar para avisar, cuando los niños hacen algo chulo no puedo hacerles una foto, así que lo guardo en la memoria (que para eso está)

me doy cuenta que miro mucho más a la gente y me invento sus vidas (como cuando era adolescente), me fijo en los niños pequeños y en las señoras mayores, tan parecidos en algunas cosas, en el bus en vez de contestar los montones de grupos de wasap pendientes, voy espiando las conversaciones ajenas (y llego a la conclusión de que nos creemos inmortales, hablamos de ser mayor como si fuera algo terriblemente lejano)

Iba a escribir que este diciembre le he ganado una alegría a la vida. Acto seguido he pensado “bueno lo que pasa es que aún queda mucho para el 12” y al momento siguiente, me he dado cuenta que mañana es…

8 años

los mismo que tiene mi niño R, el es uno de los millones de personas que nacieron el mismo año que mi padre murió.

me invade, un poco, esa nostalgia de la vida como lugar raro, más que nostalgia extrañeza…la vida como ese lugar misterioso que sucede cada vez que parpadeas, pero este invierno, este diciembre parece que no se cuela tanto el frío

J ya no duerme en nuestra cama, ahora duerme con el unicornio que se llama rosi y con la lampara de estrellas

Crece ella también, pero las hojas le parecen estupendas y las pinta y las recolecta y acaban hechas miguitas por cualquier rincón, así que aún tenemos tregua

Pienso si tener raíces será esto, sentirse así, sujeta…Hace dos años también me quedé sin móvil, recuerdo que puse un mensaje en el fb avisando a la gente, como si estar incomunicada fuera una hecatombe…será que ahora todo lo importante está más cerca, será que ya nunca estoy sola, A, J y Y

 

 

 

hemos ido a comer con mi madre

casi a traición le he hecho sacar las fotos, popurri de albums desiguales, ella y nosotros, elniño y yo, mi padre, casi como únicos actores de los recuerdos amarillos de la infancia, fotos de colegio en las que siempre salgo un poco seria (un poco triste o un poco padrentro), a veces sale la tiam o el nocari… Mientras mi madre se fijaba en lo guapa o no guapa que estaba en las fotos (ella pero también yo), mientras que A me decía que estaba muy guapa en todas y que siempre parecía mucho más pequeña de lo que eras, yo me fijaba en las fotos con elniño, en como nos dábamos la mano o en como nos mirábamos, pensaba en Y y J, cuando se vean, cuando crezcan..pensaba en mis deseos de aquellos días, en como pensaba yo que sería crecer, en como sigo pensando yo que será…

Inventan tantas cosas que cuesta creer que no sepamos hacer el tiempo reversible, viajar a la elena de 6 años y pedirle un abrazo muy largo a mi madre, jugar con mi hermano pequeño hasta hacerle llorar de risa, sacar todos los juguetes y llenar el salón, ver reírse a mi padre porque ha ganado el atleti y con la ilusión del día antes de Reyes o de cuando me compraba libros, no cambiaría nada porque todo forma parte de la que soy, pero sí que me iría a por recuerdos, a por besos, abrazos, no sé cuanto me abrazaba mi madre de pequeña, a veces sigo sintiendo esa necesidad, ese querer ser pequeña, no tener miedo, soñar como sueña J que le dicen que lea y no sabe si hacerlo en mayúsculas o minúsculas…

Nos quedan las fotos, que se vuelven amarillas como los recuerdos, como las caras de aquellas compañeras de las que no recuerdo el nombre, porque nunca las quise mucho, porque yo era muy seriecita y tenía planes, iba a ser mayor y feliz

Hay tardes que llueve por dentro, depacito…A lee, J pinta, Y duerme (y ronca), las gatas juegan a que son caballitos trotones, el domingo se acaba a chorritos… pienso si mi madre se habrá quedado triste con sus cajas abiertas, pienso en si nos extrañará (no a los que somos ahora, sino a los que éramos entonces) pienso en cómo le duele que el tiempo le pongo blanco el pelo y como huye de la palabra abuela, pienso en que no sé si sabe que la quiero más allá de todas las cosas, imagino que sí, porque yo sé que J y Y lo hacen, sé que su amor es ciego…