me he pasado la navidad quejándome
que ganas de volver al cole, a la vida normal…

eso decía yo

y ahora de pronto…. una angustia

sólo veo que la puerta de la cocina está rota, que la cisterna sigue así de aquella manera, que por más q ordeno basta un segundo para que el caos regrese, que la nevera se descongela cuando cocino, que tengo cosas aún en cajas…

ayer hablando con marida me dijo que tampoco le apetecía volver, que no siente que haga bien las cosas ¡qué tonta! pensé yo… ¡yo si que lo hago fatal! – dije yo – ¡qué tonta! debió pensar ella
y es que no existen duendes verdes (ni amarillos, ni morados) que nos arreglen la casa… a veces por la noche hay tanto silencio que me asusto, aunque me haya dormido sonriendo con palabras en la boca y muerta de calor…

esta noche he tenido pesadillas
le he escrito a niña sol… sólo se me ocurre una receta para la angustia…

cuando (hace mucho mucho tiempo) la nuri dijo que no sabia dar abrazos, a mi me pareció terrible…

pensé que así no se podía vivir, porque la angustia le treparía por el pelo (y lo tenía bien largo entonces) se le engancharía por dentro y no la dejaría en paz…

Anuncios