me recuerdo de pequeña, mirando muy fijamente mi imagen en el espejo y diciéndole a mihermano (receptor de todas mis paranoias infantiles) ¡qué raros somos! ¿verdad?

ahora sucede igual, estoy sentada en el sofá, giro la cabeza a la derecha… no estás, no está… vuelvo a mirar al ordenador y parpadeo, un poco, un par de veces.

Cuando los niños vienen llorando con la historia de: nosequien me ha dado en el ojo o noseque… yo siempre les digo ¡Habrá sido sin querer!

sin querer lloro a veces, y queriendo sonrío siempre (y a veces también sin querer, es oir a la reina de Egipto confundir la palabra flexibilizar y flexionar y jajaja o cuando súperlistillo me dice que la persona más lista del mundo es súpermono)

sigo siendo una rara para mi misma
…Observa, copia y completa eso ponía en la pregunta dos del examen de Lengua

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