eso pensaba yo
que aprendí tarde, como a casi todo…

ahora enciendo cerillas para encender velas y me quedo pensando que, en realidad, prefiero el olor de la cerilla….

fisshhhh…haciendo ese ruidito…

cuando se tiene la cabeza llena de palabras redondas, las manos llenas de caricias y la boca llena de besos, entonces las palabras pierden bastante importancia…

ayer casiperfecto me pregunto algo, yo conteste no sé…
cuando digo no sé siempre es sí

pero eso es un secreto que nunca nunca revelaré
aunque el sí se enrede en mi lengua, me haga cosquillas en los labios

yo seguiré encendiendo cerillas
que iluminen el corazón

fissshhhh

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