la playa me da hambre, me vuelve metafórica (más) y por si fuera poco me pone rubia

A veces me gustaría escribir siendo otra, tener otra personalidad, otro blog (que ya tengo pero no uso) no se, ser otro… una yo chunga que pudiera escribir sensaciones

es muy difícil escribir sensaciones, por eso me gusta tanto la gente que sabe escribir sensaciones, yo sólo puedo decir: rojo, azul o cosas así y si me empujas mucho me salen letras, sí…sonidos…

soy un hueco de vocales puntiagudas
un hueco que busca sus vocales para encajarlas en sus esquinas y poder volar…los huecos vuelan como cometas recién estrenadas, no se enreda nunca su cuerda…suben, suben, suben pero caen con la misma velocidad
no me valen las redondas ni las elegantes, yo sólo quiero las puntiagudas…esencia de casi absolutamente todo (de la pena más grande, de la alegría, del dolor y del placer)

soy la niña onomatopeya…. como los muñecos que al apretarles la barriga hacen soniditos…algo así

si tuviera otra yo que escribiera creo que hablaría sobre lo frágil que es todo, como cuando jugábamos de pequeños a escribir nuestro nombre (o el de otros o más concretamente el nombre de los otros que nos gustaban) en la orilla de la playa…. escribirlo rápido rápido no vaya a venir la ola traicionera y después esperar con el corazón en un ay y rogar sin palabras que la primera ola no lo borre (garantia indudable de secretos cumplidos o amores eternos)

mi otra yo se pregunta cuando se irán las luces, cuando va a parar ese ay y el corazón en un puño, cuando va a volver a la ola y volverá a sentirse una niña vieja, una niña que ya se sabe el cuento… Saberse el cuento tiene ventajas e inconvenientes. Porque es un cuento mágico (como el de Lucia) y aparecen en el agujeros con los que salvarse…. A la niña no se le sale el corazón por la boca cuando llega la ola, se le para eso sí…. son unos segundo imperceptibles en los que se queda sin aire, sin palabras y la sal del mar se cuela por sus ojos…

Glup…. pero entonces aparece el agujero…. y ¡GLUP!

Busca en su bolsillo izquierdo y se encuentra un trocito indispensable de corazón (suyo, rojo, rojísimo…lo reconocería entre millones de ellos) y con mucho cuidado lo planta de nuevo, lo riega, le canta canciones…. y por las noches sisshh sisshhhh

a veces se pregunta que fue de la niña primera, la de la primera ola…la recuerda ahí tirada en la arena, pensando que no, que no iba a volver a respirar nunca más…. eso ya nunca le pasa, esta vez cuando la ola venga tampoco le pasará, el dolor existe pero ya no existe el miedo, siempre se guarda un as en el bolsillo, el arma secreta que la salva

pero querría tener los ojos más claros y el corazón más liquido, querría ser más rubia y más inocente…. ahora que está sentada mirando el mar, ahora que todas las luces se encienden, ahora que es sólo ahora y quizás el fin de mundo llegue antes que esa ola. Ahora querría ser como entonces.

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