Siempre he estado enferma de palabras…De leerlas, de escribirlas, de oirlas…

De decirlas. Tengo una caja que guarda (amén de otras cosas inverosimiles, como un cuchara) todas las tarjetas verdes de amena que sirvieron para alimentar mi primer móvil y para alimentar, a la vez, la primera vez que dije te quiero.
Un día el móvil se quedo dormido… también nuestros besos, nuestras palabras….

Yo seguí enferma de palabras, de cartas, de canciones, de miradas…Nunca me curo por más que perjure nunca jamás…

El otro día (que no fue ayer) cuando me toco mi turno en la sectal, toca resumir en mes en 5 minutos. Estoy de revolución. También podría haber dicho tengo el corazón rojo, tengo el corazón rojo… no se queda quieto y no me deja escribir tranquila, estoy enferma señores, queridos y queridas.

Y a veces me mareo ¿sabes?
me sigo mareando
me pongo nerviosa
me despierto y leo mensajes que no entiendo
sigo durmiendo
escribo fatal
sólo pienso en la revolución
y en hacer el amor, que es cursi
y en follar que es un poco menos cursi
cuando el móvil pita no lo miro
a veces hago pis antes
dice el mago de OZ que no hay que tener prisa
que hay que saber esperar para las cosas que merecen la pena

por eso espero
luego miro el móvil y sonrío siempre, porque nunca me ve nadie
a veces sí, por las mañanas llegando al cole, todos en coche y yo andando…mirando el móvil, tecleando…
si es compig el que me encuentro se rie conmigo
luego ya desconecto el mundo

excepto cuando damos la Z
entonces me acuerdo de tí, irremediablemente

No quiero etiquetas… Quiero estar sin ropa, y así (fíjate) no hay lugar para ponérselas…

…………………

Los ladrones elegantes usan guantes, tocan el corazón sin avisar, no dejan huellas, lo limpian todo. Guardan silencio. Da igual siempre les pillan.

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