me he despertado más pronto que tú, algo inexplicable y que me sucede demasiado… luego no puedo quejarme, soy yo que me desvelo mientras tu mueves los mofletes en tus sueños de bebé..

anoche leí a la srta vaggio, así caoticamente… pensé que se parecía a la paola de cuando empecé a leerla, probablemente porque también estaba triste (las tristezas nos devuelven un nosotros muy azul y en general nos hacen escribir mejor)… A lo que voy escribía sobre la búsqueda del interlocutor (perfecto), y justo llevo yo días dando vueltas a eso…

¿sabes? tú eres mi interlocutor perfecto, después de 13 años de desamores y muchos amores me doy cuenta, quizás todos los caminos llevaban a ti, quizás en aquellos cuadernos interminables (que el koala primigenio dice tener aún guardados) yo sólo buscaba eso, un lugar donde guardar mi voz

ahora sé que tú guardarás mi voz, algunas letras y quizás un día lleves mi dni en tu monedero (como yo llevo ahora el tuyo), me pone infinitamente triste pensar que algún día no estaré para verte sonreír… es un pensamiento cíclico puerperal (el puerperio da para hacer un blog pero no soy de ese tipo de mamás, yo no voy a convertirme en una mamá bloguera, yo seguiré siendo elena, así en minúsculas)

hago listas mentales de cosas que no quiero olvidar

tu sonrisa (ahora con dos dientes) cuando despiertas

tus mofletes moviéndose en silencio en mitad de la noche

tu cara de loca cuando te tiras cual piraña bebe a por la teta (mientras yo me muero de risa y te llamo bebé del desierto)

tu mano en mi boca, ojo, pelo, teta, cuello

cuando te ríes y te da hipo

Ayer añadí algo que preferiría olvidar (pero sé que lo guardaré), el día que yo lloré tanto que te asusté…

estas a mi lado, con los brazos extendidos, tu cara cada vez de más niña y de menos bebé, es como si estuviera apareciendo una persona fascinante dentro de esa carita de bebé, decía ayer m que te pareces a mi, yo no lo creo (es más no quiero, no quiero decirte que eres como nadie porque no lo eres, eres tuya)..

ayer me ví el pelo más negro (yo que nunca he sido morena), pensé que era el otoño

ahora me fijo y a ti te pasa lo mismo

Anoche (ayer fue un día con mil horas en el que daba tiempo a todo, bueno y malo) leímos ¡sígueme!, una historia de amor que no tiene nada de raro…Me pareció una metáfora preciosa sobre el amor, tú fue el primer día que no intentaste comerte la literatura nocturna,me pareció buena señal

 

 

Anuncios