(Para la cocinera que no da recetas)

Ingredientes

Una cebolla

Hambre

Curiosidad

Antes de empezar, lavarse las manos, los ojos y el corazón (a ser posible en ese orden)

Quitar sin prisa (y sin pausa, que las cebollas son impacientes) la primera capa, se caerá al suelo y lo llenará de virutillas y hojitas secas, no preocuparse…aunque la cosa empiece mal, ya solo puede mejorar (y todo lo que se cae, se recoge, todo lo que se ensucia, se limpia)

Aunque parezca que nuestra cebolla está lista…No, lo está!! Hay que quitar también esa primera capa, que podríamos cocinar y comer pero está demasiado dura, puede parecer que ya habíamos llegado a ella, pero las cebollas como los ogros tiene capas, en cada una esconden algo

Picarla con precaución…A veces, se llora… A veces, no, si ha tocado llorar mejor dejarlo pasar, nada de restregarse los ojos o ponerse a pensar. Si al llegar a este punto le da pereza arriesgarse a llorar es que este no es su plato (no importa, pero dese por avisado)

Encender el fuego (con cerillas mejor y se puede aprovechar para pedir deseos)

Poner aceite y esperar… (mientras se espera a que todo se caliente se puede ir mirando a la cebolla-tener lo que técnicamente se conoce como conversación de cebollas- se puede limpiar la cocina, se puede mirar a la cocinera, se puede suspirar y se puede uno morir de ganas de comer, todo vale)

Cuando esté listo echamos la cebolla al fuego, despacito y con amor pimpampim…movemos la sartén flisflis y la dejamos hacerse

a ella solita, a su ritmo, a su rollo, sin decirle cosas (bueno de vez en cuando se le puede decir guapa)…no hace falta nada, ni azúcar, ni sal…solo paciencia y confianza

y mientras tanto podemos hacer zumo de naranja…

nota a pie de post.

la cebolla se pondrá doradita y olerá bien, mmm…pegará con todo y se hará imprescindible

cosas de la cocina

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