si ayer no hubiera sido tan azul habría escrito que esos días azules son en los que te cuesta avanzar como si andaras por la casa magnética aquella de el parque de atracciones (de mi época), en los días azules se llora si se rompe un vaso o incluso si se desborda la bolsa de basura, caen recuerdos de los quintos pisos y no te libras ni aún llevando gorro, en los días azules te sientes absurda (yo) porque sabes que son penas de papiroflexia, pero son tuyas (que te duele la garganta a rabiar, que te mareas de calor, que no sabes que hacer de comer, que te duele el corazón de pensarla, que escribes mensajes que borras, que estas un poco desorientada, que hasta has puesto la tele por voluntad propia y hasta eso sabía a recuerdo azul), son tuyas y no haces daño a nadie con tus penas de pajarita de papel azul…aunque sabes que no tienes ni hambre ni sed ni frío, aunque sabes que eres una puta afortunada 9los días azules usas la palabra puta.

los días azules con hijos, con J son mejores y peores, peores porque te sientes fatal de no poder sacar más de ti, mejores porque es imposible no esforzarse un poquito más..

los días azules a veces acaban naranjas, recoges la casa muy tarde y cenas delante de la tele con J encima poniéndose aceitunas a lo amelie en los dedos, mientras opinaís juntas sobre los niños de masterchef (y te viene un recuerdo azul que se transforma en naranja y en rojo y en amarillo y eres capaz de respirar profundo e imaginar)

la imaginación siempre es naranja

y tiene la misma habilidad para salvarnos que para perdernos

mañana nos vamos al mar

Anuncios