me he leido un libro en diagonal, en tres días, uno de esos que no son ni buenos ni malos, que se parecen todos a la casa de los espíritus y en los que siempre hay un personaje que cocina como quien ama…con la pasión, con los ojos cerrados…

hay gente que es de tierra, y hace esas cosas, cocinar, comer tierra a puñados y enfadarse con los puños cerrados, también hay gente de aire, yo sospecho ser más de esas… no lo tengo muy claro

escribo en l ordenador de mi padre, en el que le compramos cuando las palabras se atascaban en su boca, interrumpidas por una putada de la vida con nombre raro

dice mi madre que le da pena irse de aquí, y a mi que sinembargo me alegra (que odio a esta casa con su rampa inutil, con su hueco donde nunca está ya mi padre y que jamás me olvido de la habitación en la que no me atreví a entrar), me da pena su pena y pienso que habrá que pensar que hacemos con esa misma urna verde que fuí yo a recoger con aquel abrigo negro que nunca me pongo…

y como en un río de recuerdos tontos me acuerdo de ¿sería ya enero? de un día de navidad, de estos del día de la marmota en el que me escape de una comidad familiar eterna (con suegros que no eran los mios), vino ojos bonitos y sonrisa preciosa, me subí en su coche con j diminuta en mochila (y sin silla!), y llevaba el odiado abrigo negro y un pañuelo rojo y me sentía rara, vestida de no ser yo y queriendo parecer guapa, con un amor recién nacido y no recuerdo que hicimos después… ¿fuimos a mi casa o a la suya? recuerdo mi verguenza y el cuento chino para irme pronto, recuerdo un par de intentos de hacerme fotos durante la comida y acabar mandando fotos de j que es siempre más fotogénica…

y el abrigo, y la urna y la navidad y otra mudanza

la número 10 dice mi madre… la segunda en la que yo ya no vivo con ella… aunque siguiendo su estirpe yo ya llevo 4 mias…

mañana empiezo a leer a amelie nothomb y me hago la firme promesa de no sacar libros melancolicos ni raros (no los escojo yo, me caen encima)

tngo frío todo el día y pena azul, me da pena las palabras nunca dichas y tener esta memoria tan extraña..j aprende a jugar al solitario con tiam y se me amontona la ropa sin lavar, yo quiero para mi madre una ventana al mundo, que salga, que ría… un amor de esos inexplicables de los libros…

los libros no son la vida- dice mi madre

y yo que soy de aire más que de tierra, pienso que hace mucho que no escribo cuentos, que si j me pide historias le hablo de las veces que me he enamorado y de su abuelo de las nubes y que si me pide cuentos le cuento cualquier de los muchos que nos hemos leido juntas…

y tengo ganas de pintarle cuentos a alguien en la espalda… y que me los haga a mi, tengo ganas de cuentos, de dormir abrazada y con mi mano tocar la barriguita de jana mientras alguien te acaricia a ti tictac chiquitito

por desear que no quede…

los deseos no son la vida pero cosntruyen la vida

los reyes nos van a traer un atlas para que le expliquemos a tictac los lugares del mundo en los que vamos a viajar (quizás los 3 solos desafiando toda la lógica de “sola no se puede”, quizás acompañadas)…

mañana me despierto y me pinto el azul de verde…

te vamos a buscar un árbol, gordi, para que escapes tú también de esta casa sin aire…

 

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