anoche te hablé pequeñito… te siento siempre de noche, será que es cuando hay silencio (en el mundo, en casa y en mi), mandé todos los besos nocturnos a todas sus casitas de cristal y le dije a excompi que me iba a quererte un rato…

y te hablé del amor que te guardamos, que crece y crece, como tú

también claro, de mi miedo, que se encoge y encoge a medida que tú creces, por fín

y de las cosas que espero que aprendas, si tú…mi pececito sabio y minúsculo..que tus células que son ahora también mias, que tu sangre que es también mía, aprenda algo de este camino amarillo que a veces piso y otras pisoteo, que igual que a tu hermana le toco sentir en su sangre ciertas cosas (la tía rubia se fue a las nubes y yo aprendí a no pegarme contra ninguna pared y asumir que la vida siempre es vida hasta que deja de serlo), a ti te tocan otras… no es fácil para mi decir que NO, pedir lo que necesito y asumir que las repsuestas ideales de los otros no existen, y que yo soy importante, es importante mi dolor, que es valido necesitar y buscar un espacio sin dolor, que tú y que j sois importantes y me necesitais así… que puedo pedir e informar, y que veces es mejor dejar de dar vueltas en círculo, a veces no hay respuesta posible desde algunos ángulos

si te duele es malo, aprendelo pececito… olvidalo el tiempo que necesites (el tiempo en el que seas solo instinto y ternura, el tiempo en el yo sea la responsable máxima de tu bienestar), pero recuérdalo cuando seas tú el responsable de tu propia felicidad

tu hermana… ay tu hermana, ¿la oyes? ¿oyes su voz de trapo cuando se acerca a ti y dice que le pides dibujos? cuanod yo era pequeña pececito, pensaba que elnño (tu tío) había venido a este mundo sólo por mi deseo y en el caso de j casi siento lo mismo, porque cuando yo me perdía en mi mundo de adulta con miedo, ella no dejo de hablarte ni un segundo, ni de pensarte, ni de recordarte…

ella es la prueba de que vosotros sois todo lo que siempre he querido.
a veces se me hacen los días eternos, me aburro de jugar, de cocinar, de explicar el mundo (de esto bastante menos, porque ya se sabe que me encanta hablar) y soy humana y miro el reloj ansiando ese ratito de sueño… pero entonces ella se duerme y me da el sthendal de mirarla y tú te mueves y yo flipo, alucino y pienso que estos son sin duda los días felices, que no pienso pegarme con ninguna baldosa… que solo voy a saltar en los charcos… “maaa, maaaa” decía tu hermana ayer, con el agua empapandole los pies…

te queremos pececito
gracias por venir

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