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la tiam ha cumplido 68 años

el otro día lo decía con una voz entre emocionada e incrédula, se le notaban las ganas de llorar bailándole los ojos.. Ella que siempre ha esperado el amor, no sé porqué me acordé de mis empeños frustrados en aprender a volar cometas, me he comprado unas cuantas y siempre ha pasado lo mismo, se enredan, no vuelan y yo acabo perdiéndolas y esperando que un día venga la cometa perfecta, el día perfecto y entonces sí, entonces aprenderé a volar cometas… Ella igual, será cuando cumpla 40, será a los 50, será en este viaje, será… siempre buscando la suerte en las cartas de las adivinas, siempre buscando lugares dónde encontrar eso que no dudaba que fuera a aparecer y ahora, ahora veo en esa lágrimas que no llora que ya sabe que volar cometas no siempre es posible, a veces el viento va en contra…

Alomejor yo no consigo volar nunca cometas, aunque sí que conseguí aprender a montar en bici, me hice aquel piercing que me daba miedo… habrá infinitas cosas que no conseguiré y otras que sí, apostar todas las cartas de la felicidad, y poner en suspenso la felicidad actual, a un sólo número, es muy peligroso…

Ahora creo que la felicidad es intentarlo, es agarrar la cometa y correr a lo loco por la playa, reírse de los enredos (o enfadarse), sujetar lo bonito, no rendirse a la primera, pero no olvidarse de que el objetivo es estar aquí, donde estamos.

Y, J y A, se rien en la cocina, versionando una canción de modo incomprensible…guardaría sus risas en un bote, para esos días en los que me olvide de la playa y de lo importante, ojalá pudiésemos abrir el bote de las sonrisas siempre que hiciera falta

Dice tiam que su vida es una mierda y yo pienso en todos los botes de risas que abriría delante suyo, en todos los viajes, momentos, ilusiones, ataques de risa, enfados, en toda la vida que desprecia esperando que venga ese amor romántico que le predijeron siempre…. Alomejor el amor de su vida es ella, alomejor solo tiene que pararse y mirarse

Mi vida sin A, sin J, sin Y….me cuesta imaginarla… quiero pensar que sería bonita también, porque sería mia, porque eso es algo que nunca nadie podrá robarnos, que nuestra vida sea nuestra

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estas mismas que pisamos, todos los días

seguirán y no estaremos nosotras

casi siempre que vuelvo sola (pero con les niñes) y tarde a casa, me invade esta sensación triste/melancólica de estar en el barrio, volví hace 3 años, un poco antes de que naciera Y, me compré esta casa, J empezó el cole, muchas cosas que construyen un barrio, mi madre se mudó al lado y es un lujo que a veces molesta, pero que casi siempre reconozco como una suerte, el barrio sigue parecido a siempre, no muy limpio, no muy bonito y muy lleno de tiendas que cambian cada dos por tres, el barrio que a veces me recuerda a mi yo adolescente, a veces paso por el banco de invierno dónde hacíamos los recreos en COU y también por el banco de verano (en uno había sol y sombra, respectivamente), cuando me acerco a casa de tiam y miro su trocito de cielo (que es mi cementerio particular, donde ir a guiñarle un ojo al lele y a la yaya) me imagino asomada a la ventana, comiendo pan con azúcar y también si me esfuerzo un poco, veo a mi madre con mofletes, coletas y calcetines altos y a la tiam y a la tiarubia escondiendo tesoros (papeles brillantes de los caramelos) entre el barro (que yo ya conocí asfalto), en el portal que he conocido muy diferente puedo ver a mi padre y a mi madre besándose aprovechando cuando se apagaba la luz, por aquella calle la fábrica de patatas del abuelo y me acuerdo de la historia de cuando nacieron los mellizos de tiaT y él dijo “Dos!!!a quién se le ocurre, que mujer más ignorante”

Yo he construido unas rutas nuevas, el parque, al que no recuerdo haber ido yo de pequeña, pero al que Y y J irán hasta que se aburran, un día A perdió la cadena de bolitas y al día siguiente estaba allí (un milagro cotidiano), un día J y Y montaran por la pista (y alomejor yo también) sin rueditas y a lo loco.  Coger el bus a la quinta, donde quizás un día estén las cenizas de mi padre, la frutería de enfrente del cole, el super pequeño (y la cajera de los gatos que es apasionada de Egipto  y le cuenta a J cosas de faraones), el super grande (y la frutera que alucinaba con que Y tomara teta aún) y el super mediano, que a mi no me gusta pero A siempre acaba yendo y trayendo justo lo que falta. Nuestra casa que se ha ido llenando cada vez más, primero vino nuestro Y con su sonrisa permanente y con él las mantitas y los juguetes de chupar y tirar, que ya no nos valen, luego llego A primero un día si y otro no, luego un día sí y otro también, luego llegaron las gatas, con su imperio de silencio, tienen también sus lugares favoritos, A siempre encima de alguna ropa o bolso, C en lo alto del sofa o en su mansión, y los libros se multiplican por todos los rincones (y los zapatos y las pelusas). También conocemos a los vecinos y ellos a nosotras, somos muchos pero siempre coincidimos con algunos, el señor mayor tan amable, me recuerda a mi abuelo tanto que a veces me dan ganas de tocarle la mano, el cubano que llama a J “la rubia más guapa del edificio”, la vecina de los perros y la vecina sorda que nos mata de sustos cuando se asoma a la ventana (baja la persiana -dice siempre A  y yo siempre lo olvido). El bar de las bravas número 2, que sospecho nos va a gustar más que el número 1, ya le he dicho a V que lo hemos testado y que está muy bien.

Si voy por la calle de las tiendas, pienso en tiam. Mi tío tiró sus cenizas por la calle porque era por donde le gustaba pasear a ella y a mi me parece bonito, la calle A no es el mar o un lugar así, pero sé que a ella le habría gustado y se habría reído con su risa esa, la de ponerse roja “Aquí me habéis tirado entre el zara y el mercadona, a quién se le ocurre”

y vuelvo de noche, cansada, echando de menos a A, echando un poco de más a los niños (a los que les quedan 200 baterías de pila aún ), pensando en que por aquí quizás caminó mi madre hace mucho tiempo, pensando en qué recuerdos tendrán J y Y, odiaran el barrio como nocari? que se hizo hipster y se fue para no volver, se irán y volverán? Cuando vuelvan, estaremos nosotras todavía aquí?

A dice que le da igual el barrio donde vivir, mi madre siempre mira pisos para que yo me mude o para mudarse ella o para especular (como si pudiésemos o quisiésemos, que es lo último que me apetece a mi), me dice “uy tu piso ya vale mucho más” y yo pienso “claro, antes era un piso vacio y ahora tiene besos, llantos de bebé, risas, contracciones de parto, más risas, abrazos infinitos, muchos llantos, amor, deseo, sexo, fotografías, lentejas y arroz, tortitas!! paredes sucias de pintura y de vomitao (esto podíamos ahorrarlo, pero la verdad es que ahí está), más abrazos, risas, guerras de cojines y cosquillas, pinturas, dibujos, imanes en la nevera, listas que no se cumplen, menús de colegios que no se miran, carreras, pelotas, piezas de lego que seguirán apareciendo por los siglos de los siglos, ropita que ya se quedó pequeña, amor..

un día está casa será sin nosotras

y el barrio

y las tiendas

y el cielo ese loco y bonito de Madrid

un día será, deseo una vida bonita y verdadera para Y y J, también larga y sana, espero que un día recuerden ese piso pequeña en la que vivieron (no sé aún cuanto tiempo, quizás toda su vida hasta que decidan vivir juntos e invitarnos a arroz, como dice Y), que no hace falta que se acuerden de cuánto era la hipoteca o del color de la cocina (verde!) pero que se acuerden de lo demás, que recuerden quizás (aunque sea por que lo lean aquí) aquella cama que fue de 2, de 3 y de 4 y luego otra vez de 3 y espero que algún día,  de 2 de nuevo y que recuerden que jugábamos al tren por el salón y que la locomotora era el paquete de pañales, que recuerden las tardes de pintar camisetas con A y a J haciéndose la vivaldi (la vivalda ha dicho hoy Y)

Hoy me recuerdo a mi misma (para apachurrar un poco la tristineza esta que ha venido sin permiso o para reconciliarme con ella, quien sabe) que hasta cuando creo que no hago nada, hago esto

fabricaros recuerdos

 

 

 

 

tú me has domesticado – dijo el zorro

ya sabéis como sigue y como empieza esa historia

este fin de semana A esta en la ciudad río, cerca de su mar y de su primer a(mar).. porque ellas las mamás es lo que son (aunque nos desquicien- aunque les desquiciemos-)

y yo me desordeno terriblemente y no puedo evitar pensar en lo largo que se hace el día cuando no está y lo corto que se hace cuando está y sin darnos cuenta nos dan las 10 y las 12, y nos falta tiempo…siempre tiempo, pero nos reímos…

y echo de menos todo, nuestra serie y nuestros repartos automáticos de tareas, los intentos imposibles de tumbarnos en el sofá sin que nos ataquen, cuando te persigo por la casa y te digo ¿soy pesada, eh?¡dame un beso! o cuando me encuentro besos que te pertenecen en lugares inverosímiles y hacer la comida rica (mirando un video de youtube con voz de youtube) y hacer manualidades (viendo libros de youtube) y que J acabe grabando videos para “su canal” y decirte el domingo que quiero que sea viernes y volver a transportar al cole mi bolsa de Diógenes (que por supuesto ni he abierto y ya si eso mañana será otro día)

Echo de menos mirarte, echo de menos decirte que me desespero pq Y no come o que a saber que estará soñando, echo de menos mirarles contigo…

y todas esas cosas tan normales, de un sábado y un domingo, que siempre son cortos…y ese ratito de por la mañana en el que desayunan contigo y yo hago pereza y luego apareces y te digo ¡ponles la patrulla!

la felicidad está llena de citas puntuales bajo un árbol, domesticarnos a base de amor del bueno y saber que claro está corremos un riesgo…

pero merece toda la alegría

vuelve pronto A(mor)

 

 

hoy he sido ama de casa desastrosa

Y estaba malito y yo le he cuidado…aunque yo tenia las mismas ganas de ser cuidada…

A me ha mandado un mensaje que decía “Me gustas mucho” y yo he pensado en que el amor cura hasta cuando no te tocan

he pensado que una frase tan fácil …tan bonita…sin embargo ha sido tan difícil para muchas generaciones, yo se lo digo mucho a Y y J, que les quiero (que les queremos) siempre…hasta cuando no nos gusta nada lo que hacen y nos sentimos cansadas, enfadadas o hartas, os queremos siempre, siempre os queremos

Que queremos que sean buenos (con lo grande e inmensa que es esa palabra) y que asumimos que es nuestra tarea conseguirlo (sobre esto se podrian escribir libros, bueno de hecho se escriben) y eso a veces es muy frustrante, pero no les dejamos de querer… no serán como queremos serán como tengan que ser, nos dan igual muchas cosas, porque les querremos…

Entre nuestra generación y la de nuestras madres (y padres) esta es una gran diferencia, no sé si mi madre me dijo alguna vez que siempre me querría, que me querría aunque nunca llevara pendientes y aunque suspendiera, aunque nunca fuera esa femme que ella quería, aunque fuera lesbiana y madre soltera, aunque eligiera malgastar mi inteligencia trabajando en un sitio en el que me babean (con amor) y me muerden (con amor o no, aunque nunca consiga limpiar como ella ni tener ordenado el armario, que me quiere porque es lo que hacen las madres, querer más allá de las cosas que no nos gustan de los hijos…

esto (y es algo que no nos cuentan) también lo hacemos las hijas, queremos a nuestras madres aunque nunca nos digan que nos quieren o que están orgullosas.

el amor incondicional quiero pensar que cambia el mundo

que nos quieran por existir, por ser, que nos quieran porque somos dignos de ser queridos..todes les niñes deberian saber eso, así quizás seriamos adultes más sanos, quizás entonces no tendriamos miedo de que un día simplemente nos dejen de querer porque no sabemos ordenar el armario o porque nos olvidamos de comprar la leche.

A, cariño, tu también me gustas mucho, mucho

y te quiero aún más.

ha aparecido un pincho rojo, de aquel móvil (también rojo) ese que me gustaba tanto, dentro apenas 4 fotos, una yo muy pequeña (no tanto, pero a veces sí lo parece), también mis niñes de aquel año sonriendo desde sus 6 años en aquella clase enanita que tenia

y también música, mi música

ha sido como volar a otra vida, a esa en la que no existian ni J ni Y, por supuesto pero tampoco la yo de ahora, y mientras oiamos una canción y otra, A me decía que también las oía y yo pensaba en ella, hace 10 , hace 20…

imagino que querer mucho a alguien es desear que la vida nos hubiera cruzado antes, pensaba en los conciertos a los que no hemos ido (y que ya no iremos), en esa misma música que oiamos en tiempos y espacios diferentes, mientras yo empezaba a descubrir que me gustaban las mujeres y ella también, cada una en su vida, en esa mismas canciones que nos han hecho llorar, cuando ya las dos sabíamos que querer no siempre resulta fácil

y aquí estamos, con una casa llena de juguetes, con gatas que hablan y juegan al escondite, con niñes que no duermen y pintan con acuarelas, con un plan de futuro que pasa por quitar el gotelé y querernos siempre bien (lo del gotelé puede esperar otra vida si eso, no pasa nada)

imagino que habría sentido si hace 10 años alguien me hubiera pasado 5 fotos de ahora y unas canciones, la chica charcos y mi J y Y gritando “queremos chuches”, Maria i marcel y mi A sonriendo.

Imagino que me habría ahorrado un par (o más) de esas lloreras de los domingos por la tarde, cuando la vida era algo difuso en lo que me costaba encontrar la felicidad.

 

mientras no escribo, ha vuelto a ser verano

se ha acabado “el año”..porque mis años empieza en septiembre y acaban en Junio

luego está el verano, como un paréntesis dónde todo es posible y donde el “ya mañana lo hago” cobra un sentido diferente al del resto del año (alomejor si eso, en verano igual sí que lo hago)

mientras no escribo, A sigue echando raices en nuestro corazón…algunas noches podemos hablar y otras solo conseguimos abrazarnos, otras ni una cosa ni otra, es lo que tienen los pequeños seres, que ocupan espacio…un espacio gigante, esas noches mágicas en las que la piel nos deja de extrañar, no puedo dejar de repetir que tenemos mucha suerte

Suerte

encontrarnos en este lado

poder mirarles juntas

saltar los charcos, subir los puentes, perseguir las pompas y nadar

en estos días de no escribir, he escrito mucho (en mi cabeza), a veces escribo hasta libros enteros…a veces (me flipo) y pienso en abrir un subblog para hablar solo de las cosas que me vienen a la cabeza con esto de la crianza, cuan difícil me parece hacerlo diferente, hacerlo consciente y dejar de escuchar todas las voces de la cabeza, esas que no son mias pero que están ahí

a veces solo querría escribir de lo que me gusta olerles, a y a j y a mi A

otras volviá del cole empujando el carro y el mundo me resultaba tan extraño, coches, coches, ruido, gente, tiendas, colores…. que solo quería escribir sobre los animales tan extraños que somos y lo absurdo que es casi todo (recuerdo un día que pasé por la puerta de un bar, recuerdo unos señores en la puerta- quizás 70 años- fumando y hablando de política, recuerdo pensar…”serán conscientes de que igual se mueren mañana?”)

ha sido un año muy cansado

muy bonito

y he tenido miedo

sigo teniendo miedo, pero me pongo las gafas de cientifica loca y los analizo…los esparzo por mi mesa imaginaria y les pongo etiquetas de colores, volver a ser querida y querer, sentir que te quieren de manera incondicional. Puedes decirlo pero no creertelo, puedes razonar y decir ” ey Elena si eres muy bonita, por que no?”

y entonces te pones tus gafas de doscientos aumentos y te aguantas la risa ante tus miedos tontos… tú nunca dejarias de querer a nadie porque no supiera nadar o pelara mal las manzanas, ni porque fuera terriblemente desordenada, ni porque cocinara más que regular…

la medida del amor que nos enseñan de pequeñas, ser buenas o valientes o las salvadoras o las cuidadoras, que se yo…siempre hay que ser algo y siempre ese algo tiene como premio el amor… Yo tenía mucho miedo a que mi madre me dejara de querer, aún hoy siendo madre y sabiendo que les querré siempre que da igual lo que hagan o digan o sean, aún hoy, tengo miedo de “hacerlo mal”… y aunque ya no nos enfadamos como cuando yo tenia 15 (menos mal!) a veces vuelve el hielo y yo me veo volando hacía aquel pasillo en el que salia a hacerle dibujos, “perdóname, te quiero”

y viene A y va y me quiere

y me da la mano a través del pasillo del avión y se rie cuando pongo cara de susto y suspira cuando al abrir el armario todo vuelve a estar desordenado

y me cura tanto, me cura tanto que no me quiera distinta..

y me cura tanto, que les quiera como yo

en algún rincón dentro de mi, hay una niña pequeña…que ha salido a un pasillo muy largo, ha dicho “me voy” (y se ha ido muy digna de su casa) y está sentada en el suelo, y de pronto algo cambia y en vez de dibujar una casa (con arbol, vallita y tejado) en vez de eso….pinta el mar y una sirena, hace un avión de papel y lo tira por la ventana

escribe GRACIAS y lo tira

¿te acuerdas de otto y Ana?

Yo creo que ponia gracias

yo también creo que tengo el corazón más rojo desde que te conozco

 

no, no me refiero a un fantasma..

sino a esa línea imaginaria que une dos puntos…. el autismo y lo normotípico, la heterosexualidad y la homosexualidad, exttrovertida o introvertida, mi diogenes o el toc de mi madre….

el dolor que te para durante un segundo y cuando parece que flotas después de un orgasmo

el amor a los hijes infinito y el cansancio de las 9 de la noche

estar enamorada o no estarlo

que aparezcan mariposas donde solo habitaban ratones

la alegría de estar viva y el no comprender bien el mundo

nos pasamos la vida transitando(nos)

recorriendo líneas imaginarias y buscando la etiqueta adecuada que colocarnos…

a veces, muchas muchísimas, me faltan palabras… pienso a menudo en lo afortunada que soy y enseguida me corrijo, más que afortunada.. privilegiada… y el privilegío se instala de nuevo en la otra esquina de uno de esos paralelos con los que definir la vida

el miedo está también en un extremo y en otro la calma

no necesitaba quererte, pero ahora que te quiero, cada vez más…ahora sé que podemos recorrer juntas por estas líneas de puntos

me gustaría saber escribir bien lo mucho que te quiero

me paras el tiempo

y a veces siento miedo, me pongo a vagar en todas esas líneas, para encontrar la palabra necesario para definir esto….

somos caracoles viajando a través del tiempo

me alerta mi madre que hay un tifón, ciclogeniconoseque… dice ella

dicen en internet que se llama como tú

hemos vuelto a casa a través del bosque y las curvas

pienso en que tú también estás siendo así, como la lluvia que hace tanta falta

he llegado aquí tras muchas curvas, pero sin marearme, miro el bosque, qué bonito, no tengo ni idea de dónde estoy, de cómo se llega

me quiero bajar un rato

sentarme contigo

y que venga la tormenta

que a veces da miedo

a veces, claro

a veces las nubes se reflejan en el agua…a veces

 

a veces envidio la inocencia (nivel 4 años, le calculo) de la tiaM, esa manera suya de pensar… me merezco esto tan bueno porque llevo toda la vida esperándolo o si dios (a veces también le envidio esa creencia) ha hecho esto será para bien

me lo dice y me callo, si acaso le dijo un aja sin convicción

pienso como integrará en su mente todo lo que sucede fuera de sus ventanas, yo a veces quisiera cerrarlas todas, no enterarme de que estamos en guerra, que es feminismo o barbarie, que estamos en el ojo del volcan de la revolución y que además a esta guerra se entrecruzan miles de otras, consciente de que esa ventana por la que yo miro es reducida y tiene filtros de colorines ( y me gusta de fb y que se yo)

otras veces no envidio nada, porque saber que posees un tesoro te hace sentir poderosa, privilegiada y fuerte, como Matilda cuando descubre que se puede castigar a las personas adultas. No me merezco la buena suerte, igual que nadie se merece la mala, pero está aquí en la palma de mi mano, en la sonrisa bonita de mis niñes y ahora también en la revolución de los martes y jueves.

Qué fácil es domesticarnos “hoy has venido más tarde” dijo J y yo pensé en el principito y en el zorro, basta tan poco para acostumbrarse a algo… Lo pienso también en el cole cuando C me mira sin mirarme, cuando a veces sí que me mira y cuando a veces sí que sonrie, lo pienso cuando después de dos meses descubrimos que tiene cosquillas, lo pienso con pena y dolor cuando imagino que el año que viene quizás no le miren igual… cuando pienso que quizás alguien diga ” esto no puede ser” y destruya el espacio que hemos construido, de paciencia, de respeto, lo pienso con rabia cuando el ruido de fondo opina que lo hago fatal y que no sé poner límites ni controlar.

Pues oye, tienen toda la razón…no se poner el límite, no quiero, no me interesa (creo que hay demasiados, en la vida y en los colegios, demasiados límites absurdos que nos alejan de los verdaderos) la mayoría de las veces, por eso J y Y se duermen más tarde casi siempre, porque me los imagino con 60 años hablando de esas tardes-noches en las que jugaban con globos por el salón, también les obligo a lavarse los dientes claro (para que cuando tengan 60 no estén desdentados y se hayan arruinado a pagarse implantes) pero estoy convencida que eso no lo recordaran igual. Por eso no dejo que me dejes dormirme, por eso sigueme despertando, por eso entre besarte y recoger la cocina, elijo besarte, por eso ayer sobrevivimos al viaje al centro de la tierra y volví a casa tan feliz, tan afortunada.

como diría la bruja averia

Viva el mal, abajo el capital

 

cuando seas madre comerás huevos

y sabrás hacer huevos fritos, con puntilla y sin que te dé miedo que salten

sabrás también hacer croquetas

te acordarás de decírles que se laven las manos

y coser botones

y no lloraras sin ton ni son, no empezarás a hacer manualidades imposibles cerca de la crítica hora del sueñohambre

te acordarás de la dosis de apiretal sin mirar internet

guardarás las medicinas con orden y tendrás el termómetro en un sitio fácil de encontrar

mentiras todas

y sobre todo mentira que llegarás a un lugar diferente, como desbloquear el nivel último del Mario Bros

serás la misma que has sido siempre

pero ahora cuidarás a una persona o a varias, ahora tus recuerdos se grabarán de otros colores y tus preocupaciones se mediran por esas caras.

a veces me descubro tan igual que siempre, tan parecida a una elena de 6 años que inventaba historias, tan parecida a la que con 10 le quiso fabricar un vestido a mi madre (con retales, to desigual y absolutamente sobrevalorado), tan igual a mi yo de 22, cuando me independicé y al volver de noche a casa me entraba llorera, y no era de pena (o no siempre) era que me emocionaban muchas cosas…

aquí estoy, incapaz de controlar el caos, con los dedos llenos de pegamento y dos niñes destrozándome la cocina (J le da una gelatina a Y, la gelatina llevaba viviendo en la nevera un tiempo difuso, así destapada y a medio comer, Y alterna la gelatina con trozos de queso y J me grita “que se come lo negroooo”)

esta mañana en urgencias mientras le miraban el oido a Y, parecía yo una madre de verdad…de esas súper resueltas, de las que no se ponen las lentillas caducadas …

es todo mentira

menos el amor