a veces me ataca en mitad del metro, con la llorera puesta…meto la mano en el bolsillo y saco el huevo kinder que me ha cogido

te quiero – pone en el papel brillante

y sé que no es casualidad, sé que ha remirado entre todos y ha cogido ese, me lo como a mordisquitos y entre lágrimas y pienso que eso es el amor, sí, ese huevo en mi bolsillo…y al llegar a casa oigo vocecillas, y están ahí en la cama contándose cuentos.

y hoy vuelvo en el bus, con Y y sus cosas (sus nooo nooo) y me fijo en una adolescente que nos mira y sonrie, la miro y le sonrio yo también, deseo que Y y J sean así algún día, como me parece que es esa niña (que ya no es niña). Y como no está para contarselo, lo escribo aquí

y ella, antes de cruzar volando, me escribe “besos para mis niños”

y desplaza de mi top ten de frases preferidas a esa de “le hemos ganado una lavadora a la vida” (por cierto hoy también, hoy se ve el fondo de la cesta)

a vece me invade una sensación tan redonda, se me llenan los ojos de planes y quiero darle al pause, quedarnos aquí para siempre… La felicidad tira piedritas y yo le abro la ventana, las recojo contigo y las llevo al mar

quedate, quedate

 

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quizás sea todo una mentira, quizás no hemos ido a la luna y además vivamos en matrix

quizás sea cierto que no sería necesario trabajar, ni comer animales

sin duda alguna, el mundo podría ser mejor (y parece que dicen que es mejor, de lo que era)

desde que estás, desde que estás y les miras igual que yo, desde que estás y te acuerdas de que hay que comprar jarabe y yogures, desde que estás y sé que un día veremos los pinguinos…cada vez me importan menos las cosas importantes, cada vez me cuestan más los domingos y me desordeno y me quiero hacer niña bola (y tú me dejas, me compras gominolas, que yo me como ahora, mientras no hago esa cosa importante que debería ya tener hecha )

que incompatible es, a veces, la adolescencia con la vida adulta

es que, la vida adulta es una mentira

pero cuando nos encontramos es todo tan de verdad

*a veces se me atascan las letras entre la boca y los dedos, a veces me acuesto con un post en la punta de la lengua, a veces escapo de la cama antes de hora y escribo y aunque sea absurdo, me asombra este silencio de teclas y calle a medio despertar.

 

tus libros encajan con los mios

lo pensé ayer (o cualquier día)

también las camisetas (ellas lo han descubierto antes que nadie y se han hecho fuertes en el armario de Narnia, que un día ya si eso… un día lo recojo)

tus zapatos y los mios, se abrazan cuando no les miramos

tu móvil y el mio, en mitad de la noche siempre se apañan para encontrarse o para caerse juntos al abismo de detrás de la cama (ya si eso un día, volveremos a empujar el colchón)

les niñes y las gatas, también… eso aún no lo hemos probado, pero sólo hay que pensar un rato, tienen las mismas aficiones…comer, cagar y pelearse, son suaves todes y estan muy loquites

y sabes?

tus miedos y los mios

también

encajan y resuenan

parecidos

así que puedes abrir las manos cuando vengan, no hace falta que los mandes al fondo del fondo…. puedes llorar si quieres, siempre

porque tus lagrimas, encajan con mis besos

siempre hay un hueco (¿para un descosido?)

 

dice excompi que estamos intensas, y sé que lo dice sonriendo y contenta, sé que se alegra todo lo que sabe (que es mucho) y que no echa cuentas de si ahora me despisto (más aún) con los mensajes por contestar o si monopolizo (más aún) nuestras conversaciones con un

“pues tormenta dice… pues…”

y yo sonrío

me acuerdo de un post de la rayito, uno que está en el libro naranja

me acuerdo de leerlo en su momento y sentir calor, pensar en ese deseo que ocupaba todo

los 20 años

y también los 23

y también ahora, esta adolescencia con ojeras y responsabilidades, este volver a reirnos de todo, de nosotras las primeras…

hacernos pequeñas cada noche un rato, acordarnos de la suerte todos los días

no la de las casualidades, que también

sino la de les niñes que nos llaman en sueños (y nos dan patadas voladoras, sí eso también es suerte, porque están vivos y sanos), la de las naranjas y los armarios repletos

la suerte de la nostalgia ante un libro, una camiseta y un collar de bolitas

la suerte de la desesperación de querer escribir algo minimamente bonito, mientras contesto a J que está de excursión en una granja que cerca tiene un bosque con lobos (y en verdad…sisshhh guardarme el secreto,no estoy escribiendo esto sino enviando un mail a el colegio para informar que nos mudamos de granja), mientras le doy la teta a yuri y rezo (no sé bien en que sentido) para q se duerma ya o bien se baje ya

ahora se baja y se pone sobre un trozo de papel de regalo y pretende envolverse a si mismo

y la intensidad debe ser desear contártelo y pensar la risa que te haría

hoy tampoco van a dormir pronto

hoy tampoco ingresaré en el club de las madre perfectas

pero J va a cantarme una canción en chino, porque por las noches va (sic) los lunes y los martes y los días de su cumple, va a clases de chino

si esto no es la intensidad

será, seguro, la felicidad

ç

pensaba como te llamaría aquí, cuando por fin encontrara el tiempo de sentarme a pensarnos..

eres como la casualidad de otto (pero eres la mia)

eres la que espera en esa silla a un lado de la línea del círculo polar

eres como esa tormenta que hace poco volaba por aquí cerca

eres la que me abraza siempre en mitad del sueño

eres la que pidió un deseo a una fuente

eres la que nunca se olvida del plátano de y, ni de ningún deseo de J

eres la que me pone la piel del revés todos los días

no se me gastan los te quiero contigo… debe existir una fábrica mágica bajo la lengua, allí los almacenamos, se nos caen de la boca y de las manos, mientras dormimos, mientras nos reimos del caos de todo el día, mientras las personas pequeñitas saltan sobre nuestros órganos vitales

es todo tan fácil que no da miedo…

imagino que es sólo eso la casualidad que esperábamos

mientras acunábamos nuestro corazón rojo y tratábamos de salvarlo de todas las tormentas

 

 

 

y sigue lloviendo

y el flequillo me creció, sí

también el pelo, mucho

tuve una niña

un niño

me enamoré una vez

y ahora otra vez

porque sigue lloviendo y saliendo el sol

y en verano hace siempre demasiado calor y siempre hay un día al año que es el más caluroso desde vete tú a saber cuándo

y fuí tía y cambié de trabajo y me enfadé y lloré

me compré un piso

aunque me sigo resistiendo al capitalismo feroz, pero soy prime de amazon, sigo votando aunque sea sin ilusión y sigo en las manis con la ilusión en el bolsillo.

ahora soy vecina de mamá y colecciono los frascos de cristal en los que me trae los garbanzos

J sabe usar el ratón casi mejor que tú y sabe que no existes y que hay quien tiene padre y que hay quien no, sabe mucho

Y sabe que le queremos hasta aquí y sigue siendo tan pequeño como para temer que se lo zampe un mamut si se separa dos milimetros de mi teta

el mundo sigue súper loco y yo sigo súper consciente, aún no me he vuelto normal (porque prefiero ser feliz)

algún día podrias volver un rato

porque no me acuerdo ya de como hueles

 

me alerta mi madre que hay un tifón, ciclogeniconoseque… dice ella

dicen en internet que se llama como tú

hemos vuelto a casa a través del bosque y las curvas

pienso en que tú también estás siendo así, como la lluvia que hace tanta falta

he llegado aquí tras muchas curvas, pero sin marearme, miro el bosque, qué bonito, no tengo ni idea de dónde estoy, de cómo se llega

me quiero bajar un rato

sentarme contigo

y que venga la tormenta

que a veces da miedo

a veces, claro

a veces las nubes se reflejan en el agua…a veces

 

a veces envidio la inocencia (nivel 4 años, le calculo) de la tiaM, esa manera suya de pensar… me merezco esto tan bueno porque llevo toda la vida esperándolo o si dios (a veces también le envidio esa creencia) ha hecho esto será para bien

me lo dice y me callo, si acaso le dijo un aja sin convicción

pienso como integrará en su mente todo lo que sucede fuera de sus ventanas, yo a veces quisiera cerrarlas todas, no enterarme de que estamos en guerra, que es feminismo o barbarie, que estamos en el ojo del volcan de la revolución y que además a esta guerra se entrecruzan miles de otras, consciente de que esa ventana por la que yo miro es reducida y tiene filtros de colorines ( y me gusta de fb y que se yo)

otras veces no envidio nada, porque saber que posees un tesoro te hace sentir poderosa, privilegiada y fuerte, como Matilda cuando descubre que se puede castigar a las personas adultas. No me merezco la buena suerte, igual que nadie se merece la mala, pero está aquí en la palma de mi mano, en la sonrisa bonita de mis niñes y ahora también en la revolución de los martes y jueves.

Qué fácil es domesticarnos “hoy has venido más tarde” dijo J y yo pensé en el principito y en el zorro, basta tan poco para acostumbrarse a algo… Lo pienso también en el cole cuando C me mira sin mirarme, cuando a veces sí que me mira y cuando a veces sí que sonrie, lo pienso cuando después de dos meses descubrimos que tiene cosquillas, lo pienso con pena y dolor cuando imagino que el año que viene quizás no le miren igual… cuando pienso que quizás alguien diga ” esto no puede ser” y destruya el espacio que hemos construido, de paciencia, de respeto, lo pienso con rabia cuando el ruido de fondo opina que lo hago fatal y que no sé poner límites ni controlar.

Pues oye, tienen toda la razón…no se poner el límite, no quiero, no me interesa (creo que hay demasiados, en la vida y en los colegios, demasiados límites absurdos que nos alejan de los verdaderos) la mayoría de las veces, por eso J y Y se duermen más tarde casi siempre, porque me los imagino con 60 años hablando de esas tardes-noches en las que jugaban con globos por el salón, también les obligo a lavarse los dientes claro (para que cuando tengan 60 no estén desdentados y se hayan arruinado a pagarse implantes) pero estoy convencida que eso no lo recordaran igual. Por eso no dejo que me dejes dormirme, por eso sigueme despertando, por eso entre besarte y recoger la cocina, elijo besarte, por eso ayer sobrevivimos al viaje al centro de la tierra y volví a casa tan feliz, tan afortunada.

como diría la bruja averia

Viva el mal, abajo el capital

 

ha vuelto la adolescencia

la que debería haber sido, mejor dicho

porque para mi nunca fue

morderme los labios mientras sonrio y mando besos…contar las horas, pensar canciones, de pronto se hace verano en mitad del otoño

ha vuelto la sorpresa

y esta extraña sensación de “casa”, como si todo hubiera sido un juego de pillar larguísimo y por fín hubiera llegado a casa

he ganado

hoy no me pillan

casa

porque alguna vez va a salir bien, alguna vez no me iré ni se irán

porque alguna vez, puede ser esta vez

contigo

 

cuando seas madre comerás huevos

y sabrás hacer huevos fritos, con puntilla y sin que te dé miedo que salten

sabrás también hacer croquetas

te acordarás de decírles que se laven las manos

y coser botones

y no lloraras sin ton ni son, no empezarás a hacer manualidades imposibles cerca de la crítica hora del sueñohambre

te acordarás de la dosis de apiretal sin mirar internet

guardarás las medicinas con orden y tendrás el termómetro en un sitio fácil de encontrar

mentiras todas

y sobre todo mentira que llegarás a un lugar diferente, como desbloquear el nivel último del Mario Bros

serás la misma que has sido siempre

pero ahora cuidarás a una persona o a varias, ahora tus recuerdos se grabarán de otros colores y tus preocupaciones se mediran por esas caras.

a veces me descubro tan igual que siempre, tan parecida a una elena de 6 años que inventaba historias, tan parecida a la que con 10 le quiso fabricar un vestido a mi madre (con retales, to desigual y absolutamente sobrevalorado), tan igual a mi yo de 22, cuando me independicé y al volver de noche a casa me entraba llorera, y no era de pena (o no siempre) era que me emocionaban muchas cosas…

aquí estoy, incapaz de controlar el caos, con los dedos llenos de pegamento y dos niñes destrozándome la cocina (J le da una gelatina a Y, la gelatina llevaba viviendo en la nevera un tiempo difuso, así destapada y a medio comer, Y alterna la gelatina con trozos de queso y J me grita “que se come lo negroooo”)

esta mañana en urgencias mientras le miraban el oido a Y, parecía yo una madre de verdad…de esas súper resueltas, de las que no se ponen las lentillas caducadas …

es todo mentira

menos el amor